La motivación está sobrevaluada

Imagínate este escenario: te despiertas a las 6 de la mañana por noveno día consecutivo para hacer tu rutina de ejercicio. Ayer tuviste un día pesadísimo en el trabajo, no comiste bien y tuviste que trabajar 3 horas extra. Te sientes agotado y con sueño, y decides saltarte el entrenamiento del día. Al otro día te despiertas a las 7 y ya no te da tiempo de entrenar. Al otro día sientes que ya perdiste tu progreso y mejor no entrenas.

Persona empezando a entrenar

¿Te ha pasado algo así? Creo que nos ha pasado a todos en algún punto, y el problema es que muchas veces buscamos la solución en el lugar incorrecto. Sentimos que perdimos la motivación, y por eso buscamos motivarnos. Pero, aún si la encontramos, no resulta suficiente. ¿Por qué? Porque la motivación no es suficiente. Déjame explicarte más a detalle.


El ejercicio y la buena alimentación son proyectos a largo plazo. Esto se sabe, pero muchas veces no lo asimilamos así en nuestra rutina diaria. Otra realidad es que siempre que empecemos algo nuevo, vamos a tener la motivación al 100. Pero no planeamos lo que vamos a hacer cuando el “tanque” de motivación llegue a 0 (y va a pasar, es cuestión de tiempo). Entonces, ¿cómo logramos mantener un hábito que cuesta trabajo a largo plazo?


Primero que nada aclaremos la diferencia entre dos conceptos importantes. Cuando hablamos de motivación nos referimos a un aspecto mucho más emocional, podríamos definir la motivación como las ganas que tienes de hacer algo. Por otro lado, la disciplina se trata de un conjunto de “reglas” en tu comportamiento para obtener un resultado. Es decir, que modificas conscientemente tus hábitos sin importar cómo te sientes, ya que sabes que hacer tal o cual cosa te llevará a cierta consecuencia, en este caso: hacer ejercicio = mejorar tu salud. En palabras simples, al ejercitarte puedes hacerlo guiado por la emoción o la razón.


Dicho esto parece muy simple decir que lo mejor para generar un nuevo hábito saludable es la disciplina, ya que con ella no dependes de tu estado de ánimo. Sin embargo, no tenemos por qué escoger una y quedarnos con ella excluyendo a la otra, simplemente tenemos que aprender cuándo recurrir a cada una de ellas. Hay momentos en los que necesitamos un empujón emocional para terminar una rutina. O tal vez, cuando se empiezan a asomar los cuadritos, eso nos rellena el tanque de motivación para las siguientes semanas.


Pero lo que te voy a decir ahora es crucial: la motivación no te va a levantar de la cama cuando estés cansado, desvelado y desanimado. La disciplina sí. Porque la disciplina forma hábitos y los hábitos se transforman en rutinas. Entre más rutinario sea el entrenamiento en tu día, es menos probable que te lo saltes y que estés rascándole a tu tanque de motivación para lograrlo.

Pareja reisando métricas durante entrenamiento

Esto no significa que la motivación no sirve de nada, al contrario. Debemos recordar que la motivación es una respuesta que nos ayuda a facilitar la adaptación y asegurar nuestro bienestar, y se sustenta de motivos, cuanto más fuertes son esos motivos más poderosa y duradera será la motivación. Sin embargo, no podemos negar que, al ser seres cambiantes, esos motivos no siempre significarán lo mismo para nosotros, incluso aunque sepamos que nos va a beneficiar. Por ello, si queremos tener a la motivación de nuestro lado debemos reforzarla, incluir nuevas dinámicas a nuestros hábitos podrían ayudarnos a estar más motivados.



Tips para que no te falte motivación:

  • Entrenar con un amigo o con tu pareja: incrementa tu sentido de responsabilidad, porque no sólo tienes que cumplirte a ti mismo, sino a tu compañero de entrenamiento.

  • Llevar un registro diario de tu rendimiento y de tus resultados: tener acceso a tu histórico de rendimiento, peso, calorías y otras métricas te ayuda a hacerte consciente de avances que son difíciles de notar en tu cuerpo en el día a día. Con la app de RookMotion puedes llevar este registro y compartirlo con tu coach o compañero de entrenamiento, checa más detalles aquí.

  • Mide tu frecuencia cardiaca para potencializar tus resultados: sí, sabemos que los resultados se dan poco a poco y no siempre son visibles. Pero no tiene nada de malo acelerarlos. Entrenar por zonas de intensidad te permite mantenerte en el esfuerzo ideal para el resultado que buscas. Así, los resultados llegan más pronto y la motivación se mantiene a tope. Por ejemplo, ¿sabías que hay zonas donde se potencializa la quema de grasa? Si quieres saber más sobre esto, visita nuestro artículo Zonas de intensidad: el futuro del fitness.


Ahora bien, como ya hemos comentado antes, la disciplina no depende de nuestra motivación ya que se trata de hacer las cosas sin importar cómo nos sintamos. Por supuesto que siempre será más sencillo hacer algo cuando estamos motivados, pero la disciplina nos ayuda a no quedarnos estancados y seguir caminando hacia nuestras metas. Por otro lado, la disciplina también puede ayudar a crear motivación. Podría ser que un día no sientas suficientes ganas de ir a entrenar, pero lo haces de cualquier modo porque tienes disciplina, al final, es muy probable que te sientas satisfecho contigo mismo por haberlo logrado, esto provocará en ti una emoción que probablemente te comience a generar motivación y al día siguiente quizá tengas un poco más de ganas de entrenar, porque recuerda: nadie se arrepiente de haber ido a ejercitarse. La actividad física libera endorfinas las cuales influyen en nuestro estado de ánimo, además, haber completado esa acción que sabemos que “tenemos” que hacer, y haberlo hecho incluso sin tantas ganas, nos hará sentirnos mejor con nosotros mismos, más capaces, más disciplinados, más guerreros.


Finalmente, al escoger entre motivación o disciplina para generar un hábito habrá opiniones divididas. Sin embargo ambas son una cara distinta de una misma moneda que tienen un objetivo en común. Lo ideal sería tener una combinación de ambas, cuando te falte motivación es momento de entrenar la disciplina, y cuando no te sientas tan disciplinado podría ser útil encontrar maneras de motivarte, dándote una pequeña recompensa por ir a ejercitarte, hacerlo en compañía o simplemente por tener la satisfacción de haberlo logrado aunque no te sentías con tantos ánimos.


Con estos dos compañeros, estamos seguros de que puedes lograr todo lo que te propongas.

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